Las mujeres tenemos la puta costumbre de pintarnos las uñas en casa. ¿Por qué carajo se nos ocurre pintarnos las uñas en casa? ¡¡Si hay peluquerías que te cobran chirolas por hacerte las manos!! Pero no, las mujeres tenemos esa maldiiiitaaaaa costumbre de buscar el momento más oportuno para pintarnos las uñas. O sea, el momento inmediatamente anterior a tocar todo con las manos. A chocarse las manijas de las puertas, los bordes del cenicero, los pliegues de la cobija. Ese, justo ESE momento, aproximadamente 2 minutos y 34 segundos antes de que te agarren ganas de ir al baño. ¡SI! De hacer pipí, ahora, justo ahora, con este jean moderno de cintura alta y 856 botones. Sí, justo ese día que te pusiste la braguita de encaje, la ajustada, sí, justo esta que no baja a menos que la agarres con las manos ¡CON LAS UÑAS RECIEN PINTADAS! Y nunca falla, terminás de pintarte las uñas y te pica la cabeza. Y ¿después? Y bueno, después es un excelente momento para fumarse un pucho, y despues te agarra sueño y te vas a dormir y te levantas con las uñas todas marcadas y LA REPUTISIMA MADRE QUE LO REMIL PARIO!!! ¿Quién carajo me manda a seguir el consejo de la Cosmo y pintarme con 3 capaz de color y una de brillo? Para empezar ¡¿QUIEN CARAJO ME MANDA A PINTARME LAS UÑAS EN MI CASA?! ¿Por qué no me voy a la manicura, o a un bar, a leer un libro así no toco nada hasta que se sequen las uñas? No, porque seguro doy vuelta la página y se me engancha un dedo y qué pasa? QUEEE PAAAASAAAA??? Me queda la uña marcada.
Ahora... me podés explicar por qué los hombres que se pintan las uñas, las tienen siempre brillantes y prolijas como recién pintadas? ¡¿QUIEN CARAJO SE CREEN QUE SON?!
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